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Qué sucede cuando El Niño nos afecta? Comprender para prevenir

noviembre 11, 2015 2 Comentarios

 Periódicamente aparece en los medios de difusión masiva la noticia de que el evento climático El Niño se pronostica que llegará a afectar a nuestro país.

Para comprender la magnitud del impacto, debemos primero analizar su origen y evolución en el tiempo. Este fenómeno se produce cuando las aguas superficiales del Océano Pacífico, cercanas a las costas sudamericanas de Ecuador y Perú, se calientan más de lo normal. Si este calentamiento es relativamente pequeño, con aumento en la temperatura de la zona ecuatorial oriental de este Océano entre 0.5 °C y 0.9 °C es considerado El Niño débil y pueden no detectarse efectos significativos. Si dicho calentamiento está en el rango 1.0 °C y 1.4 °C es moderado y si es igual o supera 1.5 °C se lo califica como fuerte.

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Figura 1. Diferentes zonas del planeta y efectos climáticos asociados con un evento El Niño, principalmente si es de características “fuerte”. Fuente: Adaptada de  Servicio de Predicción del Tiempo (NWS) y Centros Nacionales de Predicción Ambiental (NCEP), Centro de Predicción Climática, Estados Unidos.

Cabe preguntarnos ¿por qué un calentamiento  del Pacífico ecuatorial puede influenciar el clima en nuestra región y en muchas otras regiones de distintos continentes? (Figura 1). La respuesta está dada en la inmensidad de este océano, ya que es el más extenso del planeta. Al calentarse el  agua superficial por encima de sus valores normales, se produce mayor evaporación, lo que genera más nubes y por ende mayores precipitaciones. Los vientos trasladan estas nubes hacia el interior costero de Ecuador y Perú, produciendo graves inundaciones. Parte de estas nubes continúan su camino hasta llegar a la zona Centro-Este de Argentina detallada en la Figura 1 y allí encuentran condiciones atmosféricas favorables para que se produzcan intensas precipitaciones.

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Figura 2. Imagen satelital del calentamiento (colores blanco y rojo intenso) de la zona ecuatorial oriental del Océano Pacífico, registrada el 16 de Octubre de 2015 (derecha) en comparación con el registro similar del 17 de Octubre de 1997 (izquierda) en el cual se manifestó un evento El Niño fuerte. Fuente: Centro Espacial de Vuelo Goddard, NASA. 

Por ejemplo en Salta, a principios de 1998, -período en el que se produjo un evento El Niño fuerte, ocurrió un pasaje casi continuo de nubes por el cielo salteño, en dirección hacia el Sur, pero dichas nubes no precipitaban en Salta y había una intensa sequía en esta zona. Precipitaban principalmente cuando llegaban a la Pampa Húmeda y Litoral argentinos.
El pronóstico de un evento El Niño fuerte para los meses presentes, queda evidenciado en la imágenes satelitales de la NASA detalladas en la Figura 2, las cuales nos muestran el calentamiento de la zona ecuatorial oriental del océano Pacífico registrado el 16 de Octubre de 2015, en comparación con el registro del 17 de Octubre de 1997, en el cual también se manifestó un evento de similar intensidad.
Presentamos en la Figura 3 otro indicador en el periodo 1950-2015, denominado Indice multivariado, – desarrollado por la Universidad de Colorado y la Administración Nacional de la Atmósfera y los Océanos (NOAA), de los Estados Unidos, destacándose los valores más altos correspondientes a los eventos anteriores de El Niño fuerte 1982-83 y 1997-98 y al evento actual de 2015. Esta comparación da un nuevo argumento para reforzar la idea que estamos en presencia de un evento El Niño de alta intensidad.

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Figura 3. Indice multivariado MEI, donde se destacan los valores más altos correspondientes a los eventos anteriores El Niño fuertes 1982-83 y 1997-98 y al evento actual de 2015. Fuente: gráfica adaptada de Universidad de Colorado y NOAA,  Estados Unidos.

Las principales Instituciones del mundo que investigan el comportamiento del clima a mediano plazo, -entre ellas NOAA y el Centro Europeo de Pronóstico Climático de Mediano Rango, están realizando predicciones para estas semanas y los próximos meses, que indican que la temperatura del agua de la zona ecuatorial del Pacífico continuará calentándose, teniendo su máximo hacia Diciembre y luego reduciendo este calentamiento hacia finales del verano y principios del otoño 2016, tal como lo muestra la Figura 4. Además NOAA señala que existe una probabilidad mayor de 90% de que El Niño continúe durante el verano de 2015-2016.

niño7Figura 4. Evolución en las próximas semanas y meses de la temperatura promedio del agua superficial de la zona del Océano Pacífico ecuatorial, correspondiente al fenómeno El Niño 2015. La línea punteada representa los datos medidos y la curva amarilla el pronóstico promedio a partir de Setiembre. Fuente: Centro Europeo de Pronóstico Climático de Mediano Rango.

Entre los efectos más importantes de un “El Niño fuerte”, como el que se está desarrollando al presente, debemos mencionar el aumento de las precipitaciones y si a ello le añadimos el hecho de que en la región Centro-Este de Argentina dichas precipitaciones se están intensificando por el Cambio climático, -de acuerdo a los estudios realizados por el distinguido investigador y profesor emérito de la Universidad de Buenos Aires, Dr en Meteorología Vicente Barros y su Grupo, debemos esperar un final de la primavera y un verano con tormentas de lluvia intensa, eventuales caídas de granizo y de rayos.

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Figura 5. Porcentaje de incremento de la precipitación trimestral pronosticada (barra roja) por el Centro europeo Hadley debido al fenómeno El Niño 2015/2016, para Rosario y región cercana en los periodos: 1) Set-Oct-Nov , 2) Oct-Nov-Dic, 3) Nov-Dic-Ene y 4) Dic-Ene-Feb próximos. El promedio general es de 31.3%. Fuente: Centro Europeo de Pronóstico Climático de Mediano Rango.

En la Figura 5, está representado el aumento porcentual de la precipitación en la zona de la ciudad de Rosario y región, con un incremento general respecto del promedio, de cerca de 1/3 (31.3%). Teniendo en cuenta los milímetros de precipitación que se dan en estos meses del año, esto implica que, de 101 mm, se pasará a 133 mm mensuales.
Según estos resultados pronosticados, en Argentina se darán mayores precipitaciones en la región Centro-Este, lo que podrá generar inundaciones, tales como las registradas en la misma zona durante los dos eventos El Niño fuertes anteriores. En particular, el fenómeno El Niño 1997-98 fue registrado satelitalmente en abril de 1998, mostrando una gran extensión de zonas inundadas de las provincias de Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Chaco y Formosa (Figura 6). Por el contrario, en algunas regiones de la zona Oeste, se tendrá un déficit de lluvia, pudiendo llegar a producir sequía.


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Figura 6. Mapa satelital de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales, procesado en colaboración con el Instituto Nacional del Agua y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, mostrando en falso color azul  las amplias zonas del Centro-Este de Argentina, anegadas durante el evento El Niño de 1997-98. La imagen fue obtenida el 9 de Abril de 1998.

En un esfuerzo conjunto entre el Instituto de Física Rosario (CONICET –Universidad Nacional de Rosario), la Secretaría de Protección Civil de la Provincia de Santa Fe y el Grupo Asegurador LA SEGUNDA, se encuentra en etapa final de construcción, experimentación y pronta habilitación un sistema de alerta de tormentas intensas. Estas tormentas están usualmente asociadas con nubes cúmulo-nimbo de gran desarrollo vertical, por lo que tienen alta probabilidad de generar fuerte lluvia, granizo y rayos. Su registro fotográfico es de importancia para dar información sobre la violencia y extensión del evento. Dicho sistema está integrado por una cámara fotográfica que registra en todas direcciones (360° de observación), un detector de rayos/relámpagos y un detector de carga estática. El detector de rayos/relámpagos permite distinguir la descarga a tierra (rayos) de la que se realiza entre nubes o entre la nube y la atmósfera y tiene un alcance de unos 500 km, mientras que el de carga estática tiene un rango más restringido (de unos 30 km de radio), pero permite adelantarse al evento, ya que registra con continuidad la carga que se va generando en el suelo y que predispone a que un rayo se produzca, cuando dicha carga es importante. La información obtenida por el sistema está siendo puesta a disposición de los organismos de protección (Defensa Civil, Bomberos, etc), en una primera etapa, así como lo será próximamente del público en general a través de internet y de telefonía celular.
Es importante tener en cuenta este pronóstico de un evento climático como El Niño fuerte, para que las autoridades responsables y los ciudadanos en general, realicen acciones de adaptación en las zonas donde se prevé mayor precipitación:  la limpieza de conductos/canales de circulación de agua, la protección de sistemas sensibles (vidrios de aberturas, autos, etc.), la organización de actividades al exterior (construcción, agro, etc.) teniendo en cuenta las condiciones climáticas pronosticadas, entre otras.
Agradecimientos
El autor agradece las sugerencias realizadas por Daniel Spessot, Fernando Fazioli y Leandro Sosa, en relación al presente artículo.

Rosario, noviembre de 2015
*Dr Rubén D Piacentini

 

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Comentarios (2)

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  1. Adrián dice:

    Muy clara e interesante la explicación.

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