previous arrow
next arrow
Slider

6° Estación: Reducí el Consumo de Grasa, Azúcar y Sal

abril 21, 2017 0 Comentarios

Estos tres productos deben ser usados con moderación, ya que es el exceso lo que perjudica la salud.

Grasas

Existen diferentes tipos de grasas en los alimentos que consumimos:

  • Las grasas buenas ayudan a cuidar el corazón. Las encontrás en alimentos como el pescado azul, el salmón, las sardinas, el arenque, bonito o el atún, todos ellos ricos en omega 3; y en algunos aceites vegetales como el de girasol y soja. Las margarinas con alto contenido en grasa poliinsaturadas también tiene grasas buenas, junto con el aceite de oliva. Algunos frutos secos, como las nueces de Brasil, y sumá la palta a la lista.
  • El exceso de grasas malas en la alimentación puede ser una de las principales causas de tener niveles de colesterol elevados  y esto afecta al sistema cardiovascular. Las encontrás en la manteca, las carnes grasas y embutidos, los quesos grasos, la leche entera y derivados, las grasas lácteas y en la grasa de las carnes de rumiantes, como el vacuno, y productos con grasas parcialmente hidrogenadas

Sal

El consumo excesivo de sal eleva la presión arterial. De allí se desencadenan otras enfermedades como la hipertensión, infartos, retención de líquidos, enfermedades renales, problemas cardiovasculares y cerebrovasculares.

Azúcar

El azúcar no es un nutriente esencial para el cuerpo y su consumo excesivo ayuda al desarrollo de problemas de sobrepeso, obesidad y diabetes. La Organización Mundial de la Salud recomienda reducir la ingesta de azúcares libres en un 10 por ciento, por ser una fuente de calorías innecesarias.

Algunos consejos:

  • Cocinar sin sal, limitar el agregado en las comidas y evitar el salero en la mesa. Disminuir el consumo de sal previene la hipertensión, enfermedades vasculares y renales, entre otras.
  • Para reemplazar la sal utilizar condimentos de todo tipo (pimienta, perejil, ají, pimentón, orégano, etcétera).
  • Evitar los fiambres, embutidos y otros alimentos procesados como caldos, jugos, sopas y conservas, ya que contienen elevada cantidad de sodio.
  • Limitar el consumo de golosinas, amasados de pastelería y productos de copetín, como facturas, palitos salados, papas fritas de paquete, etcétera.
  • Limitar el consumo de bebidas azucaradas y la cantidad de azúcar agregada a infusiones.
  • Limitar el consumo de grasas animales como manteca, crema y quesos.
  • Elegir porciones pequeñas y/o individuales. El consumo en exceso de estos alimentos predispone a la obesidad, hipertensión, diabetes y enfermedades cardiovasculares, entre otras.

Dejá una respuesta